En alguna ocasión ya he comentado en el blog que los sistemas tendenciales de largo plazo que utilizo en mi operativa no tienen programado ninguna salida por toma de beneficios porque soy de la opinión de que cuando comienza una tendencia, ésta puede durar mucho más de lo que cualquiera de nosotros se pueda imaginar y ejemplos de esto hay muchos a lo largo de la historia. Al hilo de esto, siempre me viene a la cabeza una anécdota que cuentan sobre toda una leyenda del trading tendencial, Ed Seykota, al que una vez le preguntaron sobre hasta donde podía llegar una operación larga que tenía abierta y contestó "to the moon...". Esta es la filosofía del trading tendencial que yo quiero practicar.
En general, los sistemas tendenciales de largo plazo tienen tasas de acierto que no suelen llegar al 30-45% y, por tanto, para que los números salgan, es en estas operaciones ganadoras donde hay que obtener unos resultados muy superiores a los que se obtiene en las operaciones perdedoras. Es decir, que el resultado de todas nuestras operaciones tengan esperanza matemática positiva.
Esta forma de operar tiene sus ventajas pero también tiene un coste emocional muy elevado cuando vemos que una operación con ganancias elevadas "devuelve al mercado" una parte de las mismas o incluso operaciones ganadoras que se convierten en perdedoras. El nivel de confianza y disciplina para seguir este tipo de sistemas tiene que ser muy elevado y, en eso estoy.